Diciendo la verdad sobre la ONU

01/Mar/2017

Montevideo Portal, por Ana Jerozolimski

Diciendo la verdad sobre la ONU

A la flamante embajadora de Estados Unidos
en la ONU Nikky Haley no se le movió un pelo cuando cantó las 40. No perdió la
compostura ni por un momento y casi no dejó de sonreír cuando en voz suave pero
firme, le dijo a las Naciones Unidas desde su propia sala de prensa, que actúan
en forma vergonzosa con su tendenciosidad anti israelí.
La obsesión de la ONU con Israel no es
nueva y es ya casi estructural en el organismo mundial, resultando
especialmente notoria al compararla con la falta de atención que se presta a
terribles problemas en los que los acusados deberían ser justamente quienes
dictan moral al Estado judío. El propio Secretario General anterior Ban
Ki-Moon, que finalizó recientemente sus funciones, habló explícitamente de
ello, reconociendo la parcialidad de la organización contra Israel y la
desproporción en la cantidad de resoluciones adoptadas en su contra.
Es por ello que resultó refrescante y
alentador escuchar a la nueva Embajadora norteamericana.
Vale la pena reproducir íntegramente sus
palabras:
«Quisiera hablar sobre lo que acabamos
de ver allí. El Consejo de Seguridad acaba de finalizar su reunión mensual
sobre temas relativos al Medio Oriente. Fue el primer encuentro de esos al que
asisto y debo decir que fue un tanto extraño.
El Consejo de Seguridad se supone debe
discutir cómo mantener la paz internacional y la seguridad .Pero en nuestra
reunión sobre el Medio Oriente la discusión no fue sobre la ilegalidad de
Hezbola que emplaza cohetes en el Líbano, no fue sobre el dinero y las armas
que Irán provee a terroristas , no fue sobre cómo derrotar a ISIS , no fue
sobre cómo responsabilizar a Bashar el-Assad por el asesinato de cientos de
miles de civiles .No, en su lugar la reunión se centró en criticar a Israel ,
la única verdadera democracia en el Medio Oriente.
Soy nueva en esta área pero entiendo que
esa es la manera en que el Consejo ha operado mes tras mes durante décadas.
Estoy aquí para decir: los Estados Unidos
no ignorarán más esta situación.
Me encuentro aquí para subrayar el férreo
apoyo de Estados Unidos a Israel.
Estoy aquí para enfatizar que Estados
unidos está decidido a enfrentar la tendenciosidad anti israelí de las Naciones
Unidas. No repetiremos nunca el terrible error de la resolución 2334 y de
permitir que resoluciones parciales anti israelíes en el Consejo de Seguridad
condenen a Israel.
En lugar de ello, impulsaremos acciones
sobre las verdaderas amenazas que enfrentamos en el Medio Oriente.
Defendemos la paz. Apoyamos una solución al
conflicto israelo-palestino que sea negociada directamente por ambas partes,
tal cual el presidente Trump ha reiterado en su encuentro con el Primer
Ministro Netanyahu.
Las escandalosas y parcializadas resoluciones
del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General, sólo hacen más difícil
obtener la paz, al desalentar a una de las partes de ir a la mesa de
negociaciones.
Increíblemente, el Departamento de Asuntos
Políticos de la ONU posee una división completa dedicada a los temas
palestinos. Imaginen eso. No hay división dedicada al lanzamiento ilegal de
misiles por parte de Corea del Norte. No existe una división dedicada al
patrocinador número uno del terrorismo mundial, Irán.
El enfoque prejuicioso a los temas
israelo-palestinos, no le hace ningún favor al proceso de paz y no tiene
ninguna relación con la realidad en el mundo que nos rodea. La doble vara es
asombrosa
Hace tan solo unos días Estados Unidos
trató infructuosamente que el Consejo de Seguridad condenara un atentado
terrorista en Israel en el que los terroristas abrieron fuego hacia gente que
estaba esperando un ómnibus y luego apuñalaron a otros. El Consejo de Seguridad
no dudaría en condenar un ataque como ese en cualquier otro país pero no lo
hace cuando se trata de Israel. La declaración fue bloqueada y eso es realmente
vergonzoso.
Israel existe en una región en la que otros
piden su completa destrucción. y en un mundo en el que el antisemitismo va en
aumento. Estas son amenazas sobre las que debemos discutir en las Naciones
Unidas, mientras continuamos trabajando por un acuerdo global que ponga fin al
conflicto israelo palestino.
Pero fuera de las Naciones Unidas, hay
algunas buenas noticias.
La posición de Israel en el mundo está
cambiando. Israel está construyendo nuevas relaciones diplomáticas y más y más
países reconocen lo mucho que Israel contribuye al mundo .Reconocen que Israel
es un faro de estabilidad en una región atormentada y que Israel se encuentra a
la cabeza en innovaciones, espíritu empresarial y descubrimientos tecnológicos.

Es la parcialidad anti israelí de la ONU
que espera desde hace un tiempo por un cambio. Los Estados Unidos no dudarán en
hablar contra de esa tendenciosidad, en defensa de nuestro amigo y aliado, Israel».
El tema central aquí, no es si queda bien o
no ser aliado de Estados Unidos cuando Trump es el Presidente. Los múltiples
errores y el desagradable estilo del nuevo Presidente norteamericano, no echan
por la borda la verdad de las valientes palabras de su embajadora en la ONU,
que describió lo increíble e ilógico de la situación en el organismo mundial,
tal cual es. Y eso que no entró en demasiados ejemplos, que podrían haber sido
ilustrativos por cierto.
Completamos con varios, confirmados por la
ONG UN Watch.
* Irán está en la Comisión de la ONU sobre
la situación de la mujer y en el Board Ejecutivo de Unesco, en cuyo marco el
régimen islamista de Teherán ayudará a supervisar la acreditación de grupos de
derechos humanos. Sería para reir, si no fuera para llora.
*Arabia Saudita, donde como sabemos las
mujeres no tienen libertad para manejar solas, está en el Directorio Ejecutivo
de UN Women, la agencia que promueve la igualdad de género y el empoderamiento
femenino, así como también en el Consejo de Derechos Humanos.
* Sudán, cuyo gobierno ha cometido un
genocidio entre la población del sur, también se halla en el Directorio
Ejecutivo de UNESCO y en su comité que dirige las peticiones de organizaciones
de derechos humanos. El régimen sudanés también es parte del Comité de la ONU
sobre ONGS, un grupo formado por 19 naciones, que decide qué organizaciones de
derechos humanos pueden aspirar a una posición en la ONU.
* Venezuela, donde líderes de oposición se
hallan en prisión por discrepar con el gobierno, está en la Comisión de
Derechos Humanos .Y aunque en el país falta comida, por el manejo de las
autoridades, Caracas está en el Consejo Ejecutivo del Programa de Desarrollo de
las Naciones Unidas. Lo leemos una y otra vez y parece broma de mal gusto.
* Siria, cuyo régimen es responsable de
terribles matanzas de su propia población, tiene una posición destacada en el
Comité Descolonizador de la ONU, encargado de la defensa de derechos humanos y
de oponerse a la «subyugación, la dominación y la explotación» de los
pueblos. El embajador del régimen asesino de Assad, Bashar Ja´afari, es el
encargado de informar sobre el avance en el trabajo del comité.
Patético es decir poco.
Y más. Mucho más.
Como lo revelado recientemente en un
informe de 130 páginas elaborado por UN Watch, en el que se exponen 40 casos de
maestros en escuelas de UNRWA (la Agencia de las Naciones Unidas para los
refugiados palestinos) en Gaza, Líbano, Jordania y Siria, cuyas páginas de
Facebook incitan a atentados terroristas jihadistas y a antisemitismo. En
alguna de ellas, fueron posteados inclusive videos que desmienten el holocausto
y fotos celebrando a Hitler.
En otras, maestros de UNRWA aparecen
celebrando el secuestro de jóvenes israelíes por parte de terroristas de Hamas
y el disparo de cohetes hacia poblaciones civiles en Israel, así como llamando
a borrar a Israel del mapa.
Estos hechos son ejemplos de los duros
desafíos con los que lidia Israel. Pero más que eso todavía, son muestras de la
dignidad perdida de la ONU, Su misión, al establecerse, era loable. La puesta
en práctica de la misma, va de mal en peor.
No es tarde para cambiarlo. Pero no lo hará
ni Nikky Haley ni una varita mágica. Lo deben hacer los países miembros. Y el
primer paso, es que las democracias no cedan ante las imposiciones de los
regímenes asesinos y violadores de los derechos humanos.
Algo nos dice, sin embargo, que mucha agua
correrá bajo el puente hasta que podamos ver ese cambio.